Historia

El edificio está citado en diversos textos históricos como una de las casas más antiguas que se conservan en Sepúlveda. Así Atilano González Ruiz Zorrilla[1] en su articulo “Los términos antiguos de Sepúlveda” se refiere a la edificación como “una casa románica en el barrio de san Millán” situándola en la foto aérea de la Sepúlveda medieval en el siglo XIII que se adjunta, junto a las iglesias románicas de la villa.

Igualmente aparece citada como un palacio románico en el libro de J. Santamaría, “ El románico de Segovia” y en las distintas guías de la villa como, por ejemplo, la del cronista oficial Don Antonio Linaje Conde que la cita en el texto y en el mapa como casona románica: “ una casona, la de los Gil de Gibaja, con patio central y portada de arco y canecillos lisos románicos”.[2]

En los fondos conservados en el Archivo Histórico Nacional., Sección de Clero, se conservan un buen número de legajos procedentes de las diferentes iglesias de Sepúlveda desde la desamortización y entre ellos, hay varios documentos con Apeos y censos de la familia Proaño, entre los cuales encontramos un Apeo de 1478 donde aparece “una casona solariega en la collación de San Millán”

Por ello, se puede decir que la casa pertenecía a los Proaño (en algunos casos denominados González de Proaño, descendientes de Fernán González) antes que a la familia Gil de Gibaja. De hecho, el escudo que encontramos en la fachada principal, es el de los Proaño. Fue alrededor de 1720 cuando la casa pasó a ser propiedad de la familia Gil de Gibaja. En torno a 1872, la casa pasa a ser propiedad de la familia Gómez de Bonilla, (descendientes de los Proaño) familia a la que pertenece en la actualidad.

EL EDIFICIO

“La Posada de San Millán” ocupa la casa situada en la calle del Vado nº 12 de Sepúlveda. Es una construcción que perdura desde finales del siglo XI, habiendo sufrido las modificaciones lógicas que el paso del tiempo ha propiciado, ya que ha sido usada como vivienda familiar, por una o varias familias, hasta que en el 2000 se la sometió a una profunda restauración y se convirtió en “posada”. El edificio está catalogado como de conservación tipo A, protección integral.

La parte más antigua de la casa es la fachada principal donde se encuentra situada la puerta de acceso, con arco de medio punto adornado con una arquivolta de ajedrezado, típica del siglo XII, que le confiere esta catalogación de palacio casona románica reconocida unánimemente por los historiadores.

A principios del siglo XVI debió acometerse una reforma total del edificio conservándose los muros externos, la fachada principal y quizá añadiéndose el escudo nobiliario de los Proaño que, en la actualidad, corona la portada. La casa se estructuró a la moda de ese momento organizando el edificio en torno a un patio central en forma de U con galería inferior porticada con columnas de piedra, donde se ubicaban las cuadras, las bodegas y en algunos casos la vivienda del personal de servicio. En la parte superior sobre soportes de madera con zapatas que conservan el policromado original, se ubicaba la vivienda de los propietarios.

En siglos sucesivos (XVIII y XIX) debieron acometerse otras reformas añadiéndose vanos en la fachada que se abre al jardín interior y que respetan perfectamente la estética de la construcción produciendo una sensación de gran armonía con los elementos más antiguos.

José Elías Gómez de Bonilla recupera la casa familiar en 1965 y procedió con enorme respeto a la sustitución de los elementos dañados por otros de la misma época que en la actualidad forman parte de la casa, integrados perfectamente con los originales y añadiendo otros de diversas épocas que consiguen dar una visión integradora del conjunto y de la evolución de los distintos elementos en la vivienda.

Las dos alas de la casa fueron consolidadas en el año 2000 Por Pilar Alonso Ortiz, actual propietaria, respetando escrupulosamente los valores artísticos del edificio, de forma que no se alteró en ningún momento la estética ni los materiales, ni se añadió elemento alguno que pudiera alterar su valor histórico. La restauración consistió en asegurar los forjados y consolidar las techumbres y acondicionar las estancias para convertirlas en las actuales habitaciones y zonas comunes.

En las inmediaciones está situada la iglesia románica de San Millán (actualmente en ruinas), que algunos historiadores del arte, por su cabecera cuadrada, consideran la más antigua de Sepúlveda y la Puerta del Vado, una de las siete puertas que daban acceso a la Villa

 

 

 

[1] GONZALEZ RUIZ ZORRILLA, A.(1953) “Los términos antiguos de Sepúlveda” en Los fueros de Sepúlveda, Segovia . coordinación de Emilio Saez. Segovia .

[2] LINAJE CONDE,A. “Sepúlveda y el cañón del Duratón” Edt. Lancia, Segovia 1991, pag. 60 .

 

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POSADA DE SAN MILLÁN

C/ del Vado 12, 40300, Spúlveda ( Segovia) Tel: 646 840 483

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